Más de un millón de españoles entre 30 y 34 años sigue viviendo en casa de sus padres

La vivienda en España es un problema. También para los jóvenes. Así lo muestra el hecho de que más de un millón de españoles entre 30 y 34 años siga viviendo en casa de sus padres, según el Observatorio Joven de la Vivienda en España (Objovi). Los datos de este observatorio, dependiente del Consejo de la Juventud, dan idea de la cantidad de jóvenes que se encuentran entre los excluidos residenciales en este país: más de la mitad de los 11.335.571 españoles que tienen entre 18 y 34 años, no puede independizarse. En total, son 6.100.000 los que no están emancipados. De éstos, 3.200.000 tienen entre 18 y 24 años y 1.900.000, entre 25 y 29.

Otra de las nada halagüeñas de las conclusiones del Objovi es que la emancipación residencial de los jóvenes, frente a lo que había sucedido entre 2003 y 2006, cada vez avanza a pasos más cortos. En un año, el total de personas jóvenes emancipadas en España ha aumentado un 2,05%, llegando incluso a descender un 4,38% entre los menores de 25 años. De esta manera, la tasa de emancipación de los jóvenes en España ha pasado del 45,8% del segundo trimestre de 2008 al 46,2% del tercero. Esta tasa corre el riesgo de empeorar en los próximos meses, merced a la evolución del mercado laboral, que se ceba con los más jóvenes.

Fecha: 
04/2009